LA CIUDAD DE LAS MUJERES

Comentarios al film LA CIUDAD DE LAS MUJERES de Federico Fellini

Rómulo Lander [Caracas, 1990]

Este film ganó cuatro premios internacionales cuando fue estrenado en 1980. A pesar de su título y a pesar de opiniones en contrario, pienso que este film esta dedicado exclusivamente a la vida amorosa y sexual del hombre. De cómo el hombre y en este caso en particular el hombre Fellini, organiza y sufre a lo largo de su vida, los placeres y las agonías de su variada vida sexual. Para mí el personaje central de este film llamado Snaporaz, representa al propio Fellini, a su creador, quien a su vez es interpretado por Marcello Mastroianni, como su alter ego de siempre. Snaporaz nos va a mostrar en este film de una manera surrealista las vicisitudes de sus fantasías sexuales, la naturaleza de sus temores de castración, la importancia de sus recuerdos de infancia y las molestias que él tiene con su vida conyugal.

Igualmente nos va a contar las dificultades que encuentra para integrar su vida amorosa con sus particulares necesidades eróticas. Igual nos muestra la obsesión de una búsqueda permanente de la mujer ideal y finalmente la inagotable fuerza de su deseo. Todo el film, de principio a fin, nos va a mostrar el rico y sorprendente sueño de un hombre, quien a sus cincuenta años de edad, se ha quedado dormido durante un viaje en tren.

 

La inagotable fuerza de su deseo nos la muestra Fellini en la escena final, cuando Snaporaz se despierta del sueño, justo antes de que el tren entre en el túnel. Es cuando Snaporaz encuentra sus anteojos, los cuales se le han roto durante el sueño y nos expresan los restos de su verdad interior. Snaporaz se sonríe como si nos dijera: … que sus sueños son su realidad y en estos sueños, su deseo lo lleva a la búsqueda interminable de su fantasma. Me refiero a esa escena erótica primitiva, que condensa la ilusión de completud y goce. Para fortuna del ser, esta escena fantasmática es en esencia imposible. La ilusión de haberla encontrado se desvanece y la búsqueda se reinicia una y otra vez de manera interminable.

Pero comencemos por el principio, cuando Snaporaz después de un encuentro erótico en el baño del tren, con una atractiva mujer desconocida y en donde el intenso coito de pie, es interrumpido por la brusca e inesperada llegada del tren a la estación, Snaporaz decide bajarse a buscarla y a concluir su seducción interrumpida. Allí en la estación esta atractiva mujer que es un claro objeto de su deseo, se baja del tren y se aleja por el campo rumbo a un bosque cercano. … Tu destino se cumplió, Snaporaz. Se dice a si mismo, cuando ve partir sin él, al imponente tren. … ¿Por qué escapas? Le pregunta a la misteriosa y deseada mujer. Y ella le ofrece una respuesta extraordinaria cuando le dice: … yo nunca escapo. Esta respuesta epitomiza para mí la insistente e inescapable fuerza del deseo: que nunca escapa. En esta secuencia Snaporaz la alcanza e inicia nuevamente su encuentro erótico. En su agitación sexual, al besarla y abrasarla, él le dice: … No te basta con tu marido, quieres tener a todos los hombres. Los deseas a todos, gran putana. Estas palabras corresponden al fantasma sexual de Snaporaz. Al pronunciarlas aumenta su excitación y su placer. Cabría preguntarse como funciona esto en la mente de Snaporaz, como entender que estas palabras sean tan excitantes. Podríamos responder, que satisfacen la armazón de su fantasma sexual. Podríamos inventar que al decirle que no se satisface con su marido, Snaporaz va a introducir en la escena sexual a otros hombres y esto lo excita. Podríamos igualmente inventar que remite al padre de Snaporaz en su situación edípica, donde el niño ya no se encuentra como un tercero excluido, sino como el que triunfa, el poseedor de la mujer en triunfo sobre el otro paterno. La presencia del fantasma sexual es algo natural y valioso para la plenitud sexual de ambos sexos.

Al salir del bosque Snaporaz va a encontrar un gran hotel donde se realiza una convención de mujeres feministas. Snaporaz entra así en un mundo de mujeres violentas que odian al hombre al que considera su enemigo. Me pregunto si este mundo de mujeres peligrosas son una contraparte de las mujeres atractivas y deseosas amigas del hombre. En este hotel hay mujeres violentas que practican artes marciales con maniquíes masculinos y con visibles órganos genitales, los cuales son pateados sin descanso. Esta claro que para estas mujeres, el enemigo es el hombre. Estas mujeres dominadoras y violentas se presentan el film de diversas maneras. La primera corresponde a la violencia directa en un ataque destructivo a los genitales del hombre. Son las feminitas activistas, hermosas pero muy peligrosas. La segunda corresponde a una mujer peligrosa seductora, a la cual Snaporaz se relaciona con temor. Aquí me refiero a la mujer carbonera que lo lleva en la moto buscando la estación del tren. Esta mujer de grandes pechos, nos recuerda a los senos desnudos cargados de leche de una madre buena. Pero se muestra peligrosa cuando dice: …  que ella es como una gata de fuego, que adelante y abajo, tiene algo que a todos les gusta. Esta mujer lo viola, pero no hay un ataque destructivo a sus genitales, mas bien goza de ellos. Se trata de una seducción y luego de una violación, algo claramente persecutorio. Un tercer tipo de figuras femeninas peligrosas son las mujeres jóvenes que no están interesadas en destruir los genitales masculinos, ni en poseerlo sexualmente, como hizo la carbonera, sino que representan a un grupo de mujeres narcisistas sin capacidad de vinculación con el hombre, que solo se interesan en ellas mismas. Utilizan un aislamiento de tipo autista, facilitado por el uso de drogas, la música y la soledad de una carretera. Me refiero a las jóvenes de los automóviles, con quienes no hay vínculo posible.

Snaporaz llega a un castillo fortificado con alambres de púa que sirven para defenderse de cualquier tipo de intruso. Aquí en este castillo va a aparecer el segundo personaje masculino del film. En su sueño Snaporaz fabrica un superhombre que se va a llamar Katzone. Sus poderes radican en su súper-falo. Se trata de otro objeto interno del soñante Snaporaz y del creativo Fellini. Podríamos pensar que corresponde a la imagen de un padre idealizado, quien con un soplido y un falo manguera es capaz de apagar la gigantesca torta de cumpleaños. Este hombre tiene en su casa un largo pasillo adornado a cada lado, con cuadros donde aparecen las miles de mujeres que Katzone ha poseído en la vida. Cada cuadro tiene un botón que al oprimirlo habla de las características del coito que ha tenido con ellas. Snaporaz se queda sorprendido de todas estas hazañas.

Aquí aparece una pequeña escena que tiene un interesante significado: el de la vagina como un objeto parcial, poderoso y mágico. Me refiero a la escena donde la bailarina subida en dos potes atrae con la fuerza de su vagina y de su vulva, los objetos que Katzone tira al suelo. Así monedas y perlas son chupadas y aspiradas por la fuerza invisible de los genitales de la mujer. Es imposible no hacer notar que esta escena ejemplifica el poderío y la importancia que tiene la vagina para el hombre. La relación de Katzone con la mujer es a un objeto parcial, le interesa solo sus genitales. El resto de la persona se podría decir que no existe.

La mujeres policías van a representar unos objetos perseguidores, malos. Destructivas y peligrosas ya que matan a uno de los enormes perros daneses que posee Katzone. Entiendo que estos perros simbolizan su falo. Aquí aparece por primera vez la figura de la esposa de Snaporaz. Una mujer elegante, amable algo insípida, a quien Snaporaz casi no toma en cuenta. Sabe que existe y pregunta por ella. Pareciera que sus necesidades eróticas no pueden ser satisfechas con ella. Más aún cuando cae la noche y Snaporaz es conducido al enorme lecho conyugal ella se va a mostrar fea, desarreglada y cantando una opera desentonada. A la vez con una especie de furor uterino exigiendo más y más sexo de un Snaporaz inhibido y rechazante. Me pregunto: ¿es que Fellini encuentra difícil la integración del romance, el amor y el erotismo, todo en la misma mujer? ¿Es que el vínculo amoroso con la esposa, no puede incluir el erotismo alocado y el sexo pleno? ¿Será que Snaporaz vive el vínculo sexual con la esposa de manera inhibida, como si fuera una inocente mujer virgen? ¿Será que esa relación representa el vínculo original con su madre, con la cual se le tiene prohibido el sexo loco? ¿Es que esta sexualidad desbordada y loca solo puede florecer con una otra mujer, fuera del matrimonio, donde todo esta permitido? ¿Por qué no puede integrar el sexo puro de la esposa, con el sexo loco de la gran putana, todo en una misma persona?

Ahora Snaporaz nos va a mostrar sus recuerdos de infancia. Comienzan cuando Snaporaz busca algo debajo de la cama y aparece la ciudad mecánica, símbolo de la infancia. Aparecen los recuerdos con la mujer domestica que esta planchando y Snaporaz niño curioseando debajo de sus faldas. La respuesta de esta buena mujer, al igual que la mujer pescadora de San Leo y de la enfermera alemana de los baños termales, son respuestas cariñosas y aceptadores de los avances curiosos sexuales infantiles de un Snaporaz niño. Estas experiencias placenteras infantiles van a afirmar una cierta seguridad con las mujeres, las cuales son el objeto de su deseo. La escena del burdel simboliza nuevamente la ejecución del acto sexual, pero solo con un objeto sexual en donde predomina lo genital. La mujer en esa toma, es solo un enorme trasero con su vulva, no hay una persona como un objeto más integrado. Esto no va a permitir que se abra la posibilidad al romance. Los recuerdos de infancia representan los restos incompletos de tempranas experiencias que en su momento constituyeron vivencias importantes.

En esta ciudad mecánica aparece un enorme tobogán que termina en una jaula de leones. Snaporaz es conducido a un circo romano moderno, donde las mujeres gladiadoras, después de un juicio luchana muerte con los hombres. Snaporaz es interrogado por un tribunal de mujeres y finalmente lo conducen a la arena de los gladiadores, donde le anuncian que va al encuentro con su mujer ideal. Snaporaz comienza a subir una torre en donde va al encuentro con esta mujer ideal. Aparece un momento de suspenso: ¿Encontrará Snaporaz la muerte a manos de esta mujer? Aquí se le rompen los anteojos y aparece una voz. Cuando finalmente llega al ring encuentra la figura de una viejecita, que yo interpreto como la figura de una madre buena, quien le señala y le conduce a un globo gigante que muestra en goma la figura de la mujer ideal. Así esta figura de la mujer ideal es imaginaria, construida sobre los restos de la imagen temprana materna durante el primer año de la vida.  Como esto es una figura narcisista, mítica inalcanzable en esta vida, esta figura mítica se nos muestra representada en un globo, algo que es solo aire. Sin embargo, Snaporaz se sube al globo con un entusiasmo ingenuo, como si fuera posible llegar a poseerla. Aquí ocurre algo extraordinario. Va a ser una mujer real quien baja a Snaporaz de esa nube de fantasías (el globo en las nubes). Esta mujer real es parecida en su imagen a la mujer ideal representada en el globo. Es esta mujer quien le dispara al globo con una ametralladora y al bajar le grita: … ¿y tu quien eres?

Snaporaz se despierta del sueño. Está en el tren con su esposa a su lado y con sus anteojos rotos, los cuales testimonian de una forma muda, que sus sueños son su mas fiel realidad.

 

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