TRAUMA O DÉFICIT

TRAUMA O DÉFICIT: lo inasimilable  

Rómulo Lander [Caracas, 2018]   

La pregunta es la siguiente, ¿Cuándo se puede considerar que hay Déficit y cuando hay Trauma? La respuesta va a depender de los conceptos psicoanalíticos que se use. De eso se trata este breve trabajo.

En los inicios del Psicoanalisis en 1900 Sigmund Freud introdujo su teoría de las <Series complementarias>. En esta propuesta teórica de Freud encontramos que la causa de las distintas dificultades para la <óptima constitución de la psique> se configura en una sumatoria de distintos obstáculos. En esa época de fin de siglo 19 se consideraba de cierta importancia los factores genéticos y los problemas orgánicos heredados de los padres.

Freud al considerar la formación de la <mente humana> restó importancia a esos factores genéticos y orgánicos y privilegió los <factores ambientales subjetivos> existentes antes, durante y después del nacimiento. Estos últimos, incluye los factores procedentes del núcleo familiar del niño. Todos estos factores contribuyen y también facilitan y a veces obstaculizan la <constitución de la psique humana>. Freud consideró que estos factores se complementaban. Por eso los llamó una serie complementaria. [1]

Hoy en día ya en el siglo 21, en teoría psicoanalítica se considera de primera importancia   los factores de <Déficit, Trauma y Conflicto> en la formación de la mente humana.

Posteriormente en las adolescencia y adultez aparecen los síntomas propios del vivir. Estos síntomas no configuran ninguna enfermedad mental. No son más que la forma de manejar la angustia que encuentra cada sujeto en su particularidad. Esos síntomas –que son muy variados– pueden ser utilizados [erróneamente] para diagnosticar enfermedades mentales que no son existen que no son tales. Son manifestaciones en la <diversidad del ser> que aparecen en el diario vivir por efecto del angustia.

Así la mente humana se organiza de diversas maneras, sin que configuren ninguna patología particular. El psicoanálisis actual [estructural] organiza en tres formas básicas la manera de <presentarse los obstáculos> en la constitución de la mente humana.

(a) Déficit psíquico

(b) Trauma psíquico

(b) Conflicto psíquico

Estos tres factores se complementan uno al otro, es decir no son mutuamente excluyentes. Por lo tanto son factores complementarios. Tal como decía Freud son una <serie complementaria>. Además son factores universales ya que todos nosotros en la constitución de la psíque tenemos algo de estos tres factores.

  1. Déficit psíquico

¿A qué refiere el <Déficit> o también llamado <Defecto Psíquico Estructural>?

Refiere a deficiencias particulares que aparecen en la temprana infancia. Refiere a diversos tipos de déficit que ocurren en la constitución temprana de la mente del niño. Como ya sabemos, podemos entender que cuando <la psique se constituye> en la época temprana de la vida, es posible que en este proceso temprano de la constitución del sujeto  puedan ocurrir circunstancias ambientales, biológicas o subjetivas varias[2]. Todas ellas pueden producir déficits, defectos, carencias o insuficiencias: en la estructura subjetiva inconsciente. Estas circunstancias específicas pueden ser diferenciadas en dos tipos: inmodificables o modificables a lo largo de la vida.

(a) Inmodificables [invariantes estructurales]

Las invariantes estructurales refieren a las experiencias y sus efectos constitutivos que no son modificables a lo largo de la vida. El efecto producido por este déficit puede ser aliviado con diversos mecanismos psíquicos de emergencia que reciben el nombre de <suplencias>.

1ª. Existe una primera experiencia invariante que es universal. Todos nosotros la hemos vivido de una forma u otra. Me refiero a la interrupción [como pérdida] de la <vida intrauterina> y el hecho inevitable de vivir la experiencia del nacimiento. Así aparece después del nacimiento <la falta originaria>. Por eso decimos que todos nacemos en <falta>.

2ª. La segunda experiencia es la inevitable pérdida del pecho [representa una falta]. Algo que ocurre después de las primeras experiencias de amamantamiento. Ese <pecho mítico perdido> será el primer objeto que se pierde. Esa pérdida da origen al deseo humano. Así el deseo aparece como consecuencia de esta <falta> inevitable. [3]

3ª. Función materna. Entre otras experiencias variadas de <déficit invariante> encontramos la <forclusión>. Este concepto de forclusión refiere a <lo no-inscrito> en la mente de niño.[4] Es decir refiere a una forma de déficit. Una de las varias posibilidades de <forclusión> la encontramos en la importante inscripción de la <función materna> que se hace por la vía de la identificación. Así encontramos la <forclusión> de ciertos aspectos de la relación con la figura materna. Al no haber identificación y <no-inscribirse> esa parte de la relación con el <objeto materno>: se va a dar origen a un déficit o <hueco> en la relación temprana [oral, imaginaria]  con esa parte de la relación a la madre. Esto tiene consecuencias y aparecen dificultades narcisistas: que dan origen a los llamados <casos limítrofes> [Borderlines].

4ª. Función paterna. Otra experiencia de <déficit invariante> la encontramos con la forclusión de la <función paterna> en la mente del niño. Cuando un aspecto de la relación con el padre <no se inscribe>  dificultando la identificación con ciertos aspectos de la relación con el padre, vamos a encontrar lo que Jacques Lacan llamó: la <forclusión del nombre del padre>. Esta forclusión va a tener serias consecuencias en la vida posterior del niño, como es la posibilidad al desarrollo de un <proceso psicótico esquizofrénico> en el momento adolescente o en la adultez joven de ese niño.

Estos defectos estructurales que aparecen por presencia de la forclusión no pueden ser restituidos <ad integrum> en una etapa posterior de la vida. Podrían ser <suplidos> sus efectos, a través de una <suplencia> [imaginaria o simbólica]. Esta suplencia refiera a una especie de prótesis [que parece como un síntoma]. Estas suplencias no sustituyen totalmente el objeto forcluido. Solo suplen lo faltante. La forclusión del <nombre del padre> no es modificable por la palabra. Se trata de la presencia de un déficit de tipo <invariante estructural>. Que solo son aliviados por una <suplencia> que permiten que el sujeto haga algún lazo social y pueda seguir adelante con su vida. A su manera, pero sigue adelante.

Estos déficits dan origen a diversos fenómenos posteriores, como puede ser la vivencia de un vacío interior o hueco interior [sentido en el medio del pecho] que tampoco puede ser restituido en épocas posteriores de la vida. Estos déficits no son accesibles a la palabra. Pero sí pueden ser <suplidas> por prótesis sintomática. Quiero decir una <suplencia> que se muestra como un síntoma.

(b) modificables [variantes estructurales]

(1) Durante este proceso de <constitución del sujeto> que refiere a la formación de la mente del niño, pueden existir variaciones [en la psique de la madre] en la magnitud en que se presenta su deseo por el otro. Es decir <déficit en el deseo de la madre por su bebé>. Este deseo es tramitado a través de la función reverie materna. Esta variación en la <capacidad reverie de la madre> también tendrá sus consecuencias y sus efectos: en la constitución de la psique del bebé. La vivencia de <ser-querido> o <no-ser-querido> es susceptibles a reparación [presencia de una suplencia] por la aparición de un nuevo objeto de amor que permita la identificación de <ser-querido>.

Otra cosa: encuentro que es inevitable que existan variaciones particulares en la tolerancia del bebe a la dialéctica <satisfacción-frustración>. También pueden existir variaciones en la magnitud de la presencia oportuna y de <la generosidad en la función materna> dando origen a variaciones particulares de déficit o carencias relacionadas con la función materna.

(2) Las variaciones en las características del <aparato cognitivo> del bebé [los cinco sentidos] van a dar origen a una infinita variedad de posibilidades en la relación que él bebe va a tener con el objeto de pulsión. Esta relación con el <objeto de pulsión> va a determinar por <identificación> la calidad de dicho objeto de pulsión [el objeto interno]. Así encontramos niños sordos, ciegos o híper-acústicos de nacimiento que desarrollan una sensibilidad aumentada o disminuida en los otros órganos de los sentidos. Todo esto producirá  variaciones en la asimilación de los estímulos y variaciones en la constitución del objeto de pulsión.

(3) También encontramos variaciones particulares en la <tolerancia natural al dolor físico> por parte del bebé. Lo cual produce variaciones en la asimilación de estímulos y variaciones en la constitución del objeto de pulsión. El defecto o la deficiencia estructural se muestran en la actividad psíquica a lo largo de la vida. Pueden tomar ropaje de síntomas, constituyéndose en invariantes.

¿Qué és el Trauma psíquico?

<Refiere a la incapacidad del Yo como instancia imaginaria de tramitar o asimilar en su sistema el montante de estímulos originados por la cadena significante en un momento dado>.

Este concepto supone la capacidad de <registrar la experiencia> a través del polo perceptual del aparato psíquico. Ahora bien no todo acontecer genera una experiencia. El sujeto podría no registrar la experiencia. Por ejemplo en el caso de las <defensas autistas> o en las <defensas maniacas> del neurótico. Allí el acontecer pasa a ser solo <un evento> que no deja huella en la mente del sujeto.

También no toda experiencia del sujeto es trauma. En ese caso de <la experiencia no-traumática> el monto de estímulos es tramitable y la experiencia produce un <objeto de pulsión>.

Si la experiencia no es tramitable, deja una huella que podríamos llamar <traumática> aun cuando no produce síntoma. Esta propuesta de la experiencia introduce la relación que existe entre el orden de Lo Real y el trauma. La producción de síntoma podría ocurrir posteriormente con el apres-coup o nachtraglich. Así el trauma se ubica en la zona compartida entre el orden Lo Real y el orden Imaginario que encontramos en los tres anillos de la propuesta del RSI.

Aquí me surgen varias interrogantes a estudiar. ¿Qué califica a la experiencia original como traumática? Será el monto de estímulos intramitable determinado por el deseo y los ideales. ¿Es el apres-coup llamado también nachtraglich lo que va a explicar esto? Otra pregunta: ¿Por qué la experiencia no es tramitable? ¿Será que es inaceptable al ideal? ¿Por qué el apres-coup [nachtraglich] se dirige a esa experiencia y no a otra? ¿Será que queda marcada como una huella? ¿Qué mecanismo psíquico va a permitir que a posteriori se resignifique una particular experiencia anterior y no otra?

Pienso que la respuesta puede ir por el lado de la dialéctica entre el deseo y la prohibición: en la censura que es <automática e inconsciente> y se encuentra enlazada con el sistema de ideales del sujeto. Sabemos que la cadena significante reprimida va al inconsciente por los efectos de la censura. Desde allí insiste: aparece el retorno de lo reprimido. El sistema de ideales especialmente el Ideal del Yo, es modificable por efecto de palabra y efecto del conocimiento, que es producido como efecto del proceso analítico. Como consecuencia de este proceso podemos encontrar modificaciones profundas en el tipo de síntoma que posteriormente producirá el sujeto.

En clínica psicoanalítica el síntoma y el trauma están relacionados a través de la teoría del conflicto, de la angustia y de las defensas. Recordemos que el síntoma tiene un lado de satisfacción de pulsión y otro de goce.

Creo que es interesante retomar la ligazón conceptual entre trauma y Lo Real, pues esto nos permite relacionar el trauma con la angustia y también el trauma con la defensa. Sabemos que la angustia es una invasión de Lo Real en lo imaginario. El  Yo se defiende ante la angustia y va a producir según sus diversos recursos mecanismos defensivos: represión, escisión, proyección y desmentida.

El trauma y el fantasma

Sigo utilizando al concepto de fantasma que Lacan presenta hasta 1975 cuando dice que <el fantasma es una construcción inconsciente de orden sexual y además siempre de naturaleza perversa>. Me distancio del concepto de Jacques Alain Miller del <fantasma fundamental> el cual pierde su naturaleza sexual. A este fantasma fundamental prefiero darle otro nombre: como es el de <Sintasma>.[5]

Esta palabra Sintasma es una mezcla gramatical de síntoma con fantasma. Para mí el fantasma es una <fantasía sexual> con su mini guión y su propósito: velar la castración y permitir el completo goce de órgano [aumenta la intensidad del orgasmo]. Este fantasma no es un síntoma, es como decía Lacan: <el tesoro de la sexualidad>.

Por el hecho de velar la castración al <fantasma> se le considera perverso. Es formado en la particularidad de cada sujeto del inconsciente. Cada quién tiene su propio fantasma, aunque muchas veces reprimido. ¿Y el trauma?  Sabemos que el <fantasma> se organiza según las experiencias infantiles. ¿Serán estas experiencias traumáticas? Pregunto: ¿Es todo lo reprimido de naturaleza traumática? ¿Puede haber elementos reprimidos no traumáticos? ¿Experiencias inaceptables a los ideales y por lo tanto reprimidas, pero no traumáticas? La respuesta va a depender del concepto de trauma que se use. Recordemos que la experiencia infantil reprimida la cual contribuye a organizar el fantasma personal es de naturaleza incestuosa.

El trauma, <Lo Real> y la Realidad

En relación a Lo real recordemos que <Lo Real es lo no simbolizado o no-simbolizable>. No está atravesado por los significantes. Tiene existencia en este mundo, pero no tiene existencia conocida para el sujeto. Se encuentra en un más allá de lo reprimido o en un más allá de la Realidad. Tanto Freud como Lacan se refieren al <Das Ding> [la cosa] como un aspecto de Lo Real no significable. Pregunto: ¿Si no está ligado o atravesado por el significante, como puede ser traumático? Algunos colegas plantean la idea que dice: <deja una huella en Lo Real la cual busca ligazón con el imaginario>. Pregunto: ¿Cómo aparece una huella como rasgo de Lo Real? si sabemos que <Lo Real> al registrase en la cadena significante pasa a ser otra cosa: pasa a ser <La Realidad

Lo que hace a la experiencia intramitable es la angustia que hay en ella. Cuando la experiencia es <intramitable> es lo que nos permite definirla como traumática.

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Rlander39@gmail.com  ——  www.romulolander.org/

[1] (a) Antes del nacimiento: Sabemos que en los nueve meses de gestación el feto es muy sensible al ambiente que le rodea. Me refiero a la posible medicación y diversas drogas que la madre ingiere. El feto es sensible a la calidad y salud de la placenta la cual es afectada por la nicotina sanguínea materna y otras sustancias circulando en la sangre de la madre. La salud y la calidad de la placenta determina la cantidad de oxígeno y nutrientes que pueden llegar al feto. Sabemos que la placenta puede sufrir <infartos placentarios> que reducen significativamente sus capacidades. El feto también es sensible a las enfermedades orgánicas  variadas de la madre. Sensible a la calidad de su alimentación y a la presencia de la <angustia materna>. También sensible a su estado de paz y  tranquilidad. Todo eso influye en la formación de la mente del feto.

 (b) Durante el nacimiento: El proceso de parto es algo difícil y laborioso.  Por motivos variados el parta puede transcurrir con demoras produciendo sufrimiento exagerado del feto. El feto puede presentar sufrimiento fetal por vía de la asfixia de parto: el bebé nace morado, por falta de oxígeno, lo cual produce problemas en anoxia en la corteza cerebral. Por eso el feto es sensible a los partos prolongados [más de 10 horas de parto] y las exageradas dificultades y angustias de nacimiento.

 (c) Después del nacimiento: El recién nacido es sensible a la disponibilidad de leche materna y es sensible a las características emocionales de la madre, del padre y de la familia, que como bien sabemos, pueden ser muy variadas para cada bebé que nace. La capacidad materna para comprender las necesidades pre-verbales de su bebé es muy importante. La madre puede carecer de esas habilidades de continencia y reverie. Es decir la madre no entiende lo que le pasa, ni entiende su necesidad. Si no lo entiende no podrá ayudarlo con efectividad. Esa capacidad de entender los gestos, el llanto y la comunicación [pre-verbal] del bebé  se llama <capacidad reverie> o función reverie. Esa capacidad reverie de la madre es algo muy importante para el normal desarrollo de la mente del bebé. Posteriormente el bebé en desarrollo pasa por diversas etapas que requieren de la comprensión de ambos padres para llevar esas etapas con tolerancia y comprensión [para beneficio del desarrollo del niño]. Esto incluye el apego del recién nacido o el desapego. El momento conveniente para el destete del bebé es algo que varía mucho según la ideología de la familia. El destete es algo importante. También lo es la aparición de la bipestación, el control de esfínteres y su manera de implementarlos. También es de particular importancia el manejo de las rabietas de los 18 meses [los temper tantrums]. El bebé es sensible y necesita su primera ruptura con la relación simbiótica [normal] con la figura de la madre [en ambos sexos], sensible al nuevo apego al padre [en ambos sexos]. También es importante la aparición del conflicto de amor/odio a ambos padres llamado Complejo de Edipo. La posibilidad de la presencia o ausencia del hambre de conocimientos [deseo de saber] del niño pequeño es también importante. En el ¿cómo se manejó? en el ambiente familiar todos estos asuntos o momentos críticos del desarrollo de la mente del niño pequeño, es lo que va a configurar distintos tipos de personalidades: que no son enfermedades mentales, son variaciones en la constitución de la psique.

 

[2] Es importante insistir en que se refiere al <sujeto del inconsciente>.

[3] Para profundizar en esto sugiero leer el siguiente texto de acceso gratuito:

http://www.romulolander.org/lógica-estructural-del-deseo/

[4] La forclusión corresponde a lo <no-inscrito>. Esto ocurre por dificultades o interferencias en el proceso de normal de identificación en la psíque del bebé. Al no-ocurrir la identificación, la experiencia no va a quedar inscrita, es decir está <forcluida>. Se pueden <forcluir> diferentes experiencias: aspectos de la relación con la madre, aspectos de la relación con el padre, la diferencia anatómica de los sexos, aspectos de la relación con los hermanos, etc.

[5] Concepto del SINTASMA: Se encuentra descrito en el siguiente texto de obtención gratuita por internet: página 71 del libro: Psicoanálisis: Teoría de la técnica

http://www.romulolander.org/wp-content/uploads/2016/07/TEORIA-DE-LA-TECNICA-libro-completo.pdf

 

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